Martin_Chambi_Jimenez
Martin_Chambi_Jimenez



Martin  Chambi, considerado en  la  actualidad  uno  de  los  pioneros  de  la  fotografía  Peruana,  la  fama  ganada  de  fotógrafo  indigenista o simplemente  comercial  se encuentra  en  tela  de  juicio tras  su  muerte,  este  hecho se produce  por  una  serie  de  situaciones  incomprendidas tanto  de  la  crítica  internacional  y  nacional, los  mismos  que  hasta  el  día  de  hoy,  con  exactitud  no  han  podido  demostrar  la  magnitud  de  su  legado  como documento  histórico y  artístico. Paradójicamente  a  esta  situación expertos  en  la  materia  tras han  tratado  de  contribuir  a  revalorar el  incalculable valor del material  fotográfico  dejado, con  el  único  fin de  dar  a  conocer lo  importante de  este  material  fotográfico. Dentro  de  este  proceso  en  muchas  ocasiones  los  críticos  encuentran vacios  por  la  falta  del  uso  y  tratamiento  adecuado al  punto de  ser  incomprendido el material  que  ha  quedado  en  manos  de  sus  herederos los  mismos que  con  el  trascurrir  del  tiempo  han  intentado  amoldar la  verdadera  concepción  fotográfica  a  las  épocas  actuales o  darle  un  giro  distinto  al  planteado  por  su  padre, por  lo  que  dicho  material  requiere mayor  trabajo  de  investigación y  difusión. 

A lo largo de todo  este  proceso  de  revalorar  la  obra  de  Chambi, especialistas  el    tema  han realizado  exposiciones de cierta magnitud y las  que  destacan son   las dos exposiciones en Lima, y  en Santiago de  Chile, y Viña del Mar.  Exposiciones donde hasta  ahora  se  conservan catálogos  pequeños  con  reproducciones  sencillas.

Ante  todo  este  tema  de  revalorar el  magnífico  trabajo de  Chambi,  también se  adhieren  detractores de   sus  obras los  que  consideran como un pintoresquismo fácil e  indigenismo más burdo. En  tanto  otros  le  dan  un  valor  maravilloso,  legado  cultural  artístico etc. Cabe  considerar que aun  falta  investigar  más.  Considerando  además que  Chambi regularmente colaboraba  con varias publicaciones periódicas de la época, lo que hace suponer que su trabajo era solicitado con frecuencia y bien recibido para  alivio  de  detractores.

La  obra  de  Chambi está  cargado de  una  dualidad  que  trascurre  entre lo  verdadero  y  lo  real  motivo por  el  cual la  persona  que  lo  contempla  queda sugestionado  por  un  mundo  mágico cargado  de  retorica indigenista ya  que se sitúa frente a la realidad para captarla y transparentarla en toda su magnitud y crudeza, en sus amarguras y contradicciones. Tal vez    su  lente  tiene una vista ideológicamente definido en que la lealtad a su raza y su clase ha de solidificarse con  el  retrato  del  indio y  sus  vivencias. “Las fotografías de Chambi están impregnadas de vida. Son como apuntes del drama cotidiano y documentos que esclarecen mejor la historia desfigurada o “deshumanizada” tal  como  escribe  Uriel García  en  un  artículo  publicado en (1948), también  Chambi va recogiendo fragmentos  de  la arquitectura incaica.

Uno  de los  férreos detractores de Chambi es  el crítico arequipeño Renato Morales de Rivera (1929):  quien  sostiene que tratándose de un profesional, no dicen poco ni mucho; salvo algunos aciertos debidos más a la bondad de los lugares escogidos que al arte del operador y que el mercado de entonces era lo suficientemente simple o flexible para aceptar la irregularidad del trabajo presentado por Chambi.

Un artículo de Max Kozloff (1979) que se publica en la revista Art in America. Kozloff dice Martin Chambi inaugura una línea moderna de acercamiento marxista.

Con  el  paso  de  los  años  tras  su  muerte recién en 1982 se pueden  presentar las ampliaciones fotográficas  realizadas  por Ranney en el Perú,  esto  gracias   a los auspicios del Banco de los Andes. La muestra se realiza en el Museo Regional del Cuzco y desafortunadamente parece que pasó casi desapercibida, pues en 1984 aún se quejaba un columnista limeño de cómo un artista que se hacía famoso en el extranjero no se dejaba ver en su país (Pinto, 1984).

Posteriormente  sus  hijos  realizan  exposiciones  en México y  el  Cuzco aparentemente  exposiciones  pequeñas  y  poco  documentadas,  considerando  que  Martin Chambi,   antes  de  su  muerte reúne  a  sus  hijos para decirles que a pesar de que no les dejaba ninguna riqueza, había una mina en su archivo que éllos deberían cuidar muy bien.

Tras  la  muerte  del  padre el  fotógrafo  norteamericano Edward Ranney se encuentra con el archivo de Chambi  de  quien  mantenía  amistad con  Víctor,  hijo  de  Martin porque  en  cierta  ocasión le  prestó su cuarto oscuro para recargar película fue  Allí  que  descubre un  valioso  archivo  fotográfico  del  cual  era  imprescindible  rescatar  y  poner  a  la  luz. Posteriormente  se  realiza  una  serie de  exposiciones en  1977  EE UU,  Lima, México,  Canadá, Londres, es  asi  como  Martin  Chambi  empieza  a  ser  reconocido y  es  incluido  en  diversas  enciclopedias y revistas Europa y  del  mundo.

También hay  una propensión en el trabajo de Yule pues  le  interesa  exaltar al individuo Chambi como un creador exitoso, no sólo localmente sino dentro de un mercado mayor. Yule advierte sin embargo los riesgos que corría al desfavorecer el contenido social en un fotógrafo tan estrechamente vinculado al medio en que vivía. El trabajo de Yule no terminaría allí, en 1985 produce un mediometraje documental que es transmitido por la televisión de varios países Europeos, y a pesar de todos los defectos que se le puedan encontrar contribuye eficientemente a captar el interés de un público mayoritario.

La  obra  de  Chambi es  catalogado como  genio indígena con rebordes mágicos y misteriosos. Poco antes de su muerte Víctor Chambi, contando con la colaboración de algunos jóvenes fotógrafos peruanos, alcanza a organizar una gran muestra en la sala de la Municipalidad de Miraflores, en Lima  en  esta  exposición  por  primera  vez acude  público peruano tienen  acceso  a  la  obra y  la  cobertura de la prensa es total.

Los nuevos tiempos han  cambiado y el  verdadero  interés  de  la  obra  de  Chambi está  presente, a  esto  se  ha  sumado nuevamente Edward Ranney,  ya  que  su  legado  del  fotógrafo indigenista está  enmarcado dentro de un  contexto histórico y social sin desmedro de sus logros artísticos y  por  ello también  la fotógrafa Cuzqueña Adelma Benavente ha  iniciado la Fototeca Andina del Centro Bartolomé de las Casas y luego el Instituto Audiovisual Inca en el   imperio  incaico  para  beneplácito del  público.

Solo  esperamos  entender  a  Chambi  como  un  productor  de  cultura,  como un  precursor  de  la  fotografía  indigenista  peruana y  patrimonio  de  la  humanidad,  mas   no  como  un simple  fotógrafo,  tal  como  muchos  críticos  incomprendidos  ante  la  magnitud de  su  obra  se  han  negado  a  aceptarlo como  icono y   estandarte e  icono de la  fotografía  en  el  Perú, solo  a  nosotros nos  queda descubrir  las  verdaderas  intenciones  del  maestro  de  la  fotografía  Peruana Martin Chambi.